Mendoza (añoranza y suspiro)… montañas, ríos, lagos y lagunas, ciudad por demás limpia, tierra del sol y el buen vino… no había necesidad, ¿Por qué permitieron allí nuestra presencia?
“Un equipo de pelotudos”, es la expresión justa, no hay otra que defina lo que somos como grupo, no recuerdo haber oído palabras mas acertadas salir de la boca de nuestro técnico.
Viajar casi 900 kilómetros solo para dejar nuestra impronta fuera de los limites rosarinos, grabar a fuego el nombre que todos recordaran por haber logrado algo que ningún otro club de barrio consiguió antes, prestigiar a nuestra institución en el torneo de futsal mas importante a nivel nación, todo esto y mas se cruzaba por nuestras mentes a la hora de respondernos ¿para que viajamos hasta allá?
¿Cabe cuestionarse el éxito de esta empresa?, estrepitoso fracaso en cuanto a resultados obtenidos, solo la policía quizás recuerde el nombre del glorioso club social, tranquilas mamis, nadie cayó en cana. De prestigiar el nombre ni hablar, toda Mendoza dormirá intranquila varios meses temiendo encontrarse con un grupo de inadaptados “rojiblancos” caminando por sus calles, se que muchos verán en sueños un trasero peludo asomarse, todavía las chicas se cruzaran rápido de vereda al ver acercarse cualquier tipo de contingente. Asco y repulsión, esas son otras dos palabras que mejor nos definen.
Paso a detallar algo del torneo porque sino cierta personita petisa y narigona, no pienso dar nombres, se enoja. No pasamos la primera ronda, aunque se estuvo muy cerca, jugamos los mejores partidos desde que tengo memoria, osea de acá a dos o tres semanas atrás, es lo que hay. El equipo cosecho el primer y único punto en liga de honor; nos llevamos la satisfacción de haberles amargado la fiesta a los locales de nuestra zona, al “club alemán” (tita morite de envidia) nuestro nuevo rival clásico, aunque solo hayamos jugado una vez, y aunque ellos ni siquiera lo sepan, son hijos nuestros a pesar del empate. Luego de quedar afuera del pelotón serio de equipos del torneo pasamos a disputar, los que quizás fueran, los partidos típicos de Aurora, llenos de desaciertos por parte del plantel futbolístico y técnico del grupo. Nada mas, no se gano nada que es lo que realmente importa. No me vengan ahora con que ganamos experiencia, o que lo importante es competir, no nos mintamos.
Ahora lo más relevante de todo fue la unidad de grupo conseguida, 15 personas y un alien conviviendo en una habitación 3 x 3. Olores que jamás olvidaremos, gracias a que quedaron impregnados en lo mas profundo de nuestro ser, lo fétido, lo vomitivo que resultaron nos recordaran la fresca brisa del viento por las mañanas, tardes, y noches, ya que no se perdía tiempo a la hora de compartir ciertos efluvios del cuerpo. Bromas al por mayor, se gastaron desde las mas sutiles hasta las mas depravadas, desapariciones de pertenencias hasta cachetazos “cachiporreros” amistosos por la espalda (para ampliar preguntar por gaxi), chistes que solo buscaban la armonía entre los integrantes de tan bella agrupación.
Se vieron todo tipo rarezas, por ejemplo un grupo de minusválidos bailando en una transitada avenida, pervirtiendo mentes jóvenes y frescas, niñas que pagaron caros sus esfuerzos por el estudio y se encontraron con la desagradable sorpresa de ver bailar al ritmo de una cumbia a la “TOTA” Santillán y al impresentable de “NELSON”, suerte fue la de encontrar a una preceptora que muy ubicadamente hizo apartar a las ya traumadas chicas, pobrecitas almas que no encontraran consuelo alguno en esta vida. Cosas que solo en Mendoza pueden ocurrir, ciudad en la que al parecer la gente acostumbra atarse los cordones dentro de las zanjas, algo que llevo a cabo con fantástica precisión “el Burri”, cuando piropeo al ver pasar una linda señorita se percató de sus desatadas agujetas e inmediatamente descendió con gracia a la ya citada zanja donde llevó adelante el proceso de atado de sus pesuñas.
Una breve mención al que fue el mejor acompañante de todo el trayecto, el GPS del “Tala”, frases que costaran siglos olvidarlas, desde el RECALCULANDO, hasta el molesto GIRE A LA DERECHA, DERECHA, ¡¡¡DERECHA!!!, un aparatito al que la voz no le temblaba a la hora de guiarte a destino, gracias a el conocimos barrios marginales desde su interior, nos mostró la otra cara de la ciudad, la que los políticos ocultan, sinceramente nos hizo ver donde realmente pertenecemos y evitamos.
Fue toda una vivencia que rememorar llevara tiempo, y hoy ya no dispongo del mismo, así que a conformarse con esto que podría ser un adelanto de un montón de peripecias sufridas a lo largo y ancho del viaje.
Mendoza, no nos extrañes, muy a tu pesar nos volveremos a ver.
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2 comentarios:
Hola, si, soy la tota..
se me perdio nelson. si alguien sabe donde podria hubicarlo, avisenme.
las malas lenguas comentan que cayo en uno de los desagües de mendoza...
NELSON: que en paz descanses, ya estaras bailando en alguna nube junto a alguien mas gordo todavia.
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