¿Donde sino?, en el mismo lugar que ha demostrado que todo lo puede, lo impensable, irrazonable, lo absurdo, insensato, insano, desagradable, etc.
La gente en el club enferma. Esta demostrado y comprobado, personas serias, de familias honradas, de renombre en la sociedad, se desvirtúan al punto de ser irreconocibles, madres desconsoladas lloran diariamente por el futuro que sus niños vieron fugados en el dichoso establecimiento, perdición absoluta para quien atreva si quiera a enfrentársele, pobre de aquel que intente culturizar a la parva de imbéciles que allí se encuentran. Sitio que se ha hecho acreedor de innumerables actos idiotas, la gente ajena a la institución que ingresa nos confiesa no querer volver a intentarlo, dicen sentir que los invade una sinrazón increíble, se sienten más estúpidos de lo común, los abandona la lógica y sapiencia.
“…Es inconcebible pasar tiempo ahí, ¿no se como lo logran esos chicos?, es como si no pudiera hilar una conversación, unir dos palabras y que pareciera algo sensato…” nos dice Chiche en uno de sus pocos momentos de lucidez.
“…Yo ya no se que hacer, seriamente pienso en una bala como única solución, mi novia paulatinamente me abandona, es cuestión de meses quizás que me quede solo, ya mis viejos ni la palabra me dirigen, hasta mi perro me abandonó…” comenta DJ Mártin ayudado por su psicólogo de cabecera, mientras este ultimo aprovecha un descuido de DJ para escaparse y salvarse de lo que parece inevitable.
“…Yo era un hombre bueno, si hay alguien bueno en este lugar. Pague todas mi deudas pague mi oportunidad de amar. Sin embargo estoy tirado, y nadie se acuerda de mi…” canta el hippie mientras da tumbos producto obvio de la gran cantidad de drogas previamente consumidas.
“…yyyyy no seeeee, puede seeeer…” nos asegura el barri con toda su parsimonia característica.
“…¡¡¡Horribles!!!, tienen que ir a patear sobre le hombre, ¡¡¡no al hombre!!!, ¡¡¡Espantos!!!...” desaforado grita Fifo a la par que propina un furioso puntapié a una inocente silla que allí estaba.
“… zicos zicos, hay que zer rezponzablez y pagar la cuota todoz loz mezez al día, zino viene con interezez…” aprovecha a decir el Tala mientras es golpeado por la silla que anteriormente hiciera volar el simulacro de dt de la primera división aurorense.
“…aghhffaaagaPParammmpiiiinNNpaaaannnnndooonnga…” aporta el Tío en la confusión del momento.
“………” expresa Juanma mientras babea sobre la barra del prestigiosísimo buffet con la mirada perdida en algún punto ilusorio en el techo.
Estas son solo algunas de las variadas declaraciones recopiladas en lo que va del año, tristes relatos que nos demuestran que tan bajo todavía se puede descender.
Solo para ilustrar, daré cuenta de algunas imágenes.
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Detalle de la imagen:
1- El Bufa en alguno de los tantos viajes con Aurora.
2- Los pibes de la menor yendo hacia algún partido en la moto del Negro Maltín.
3- El hippie fumando como de costumbre en alguna fiesta del club social.
4- Lambe el día que escucho que estaban de moda los piercings faciales.
5- Brunito en un vano intento de alisarse el pelo.