domingo, 8 de noviembre de 2009

Vacio mental y su lamentable consecuencia


En un desesperado intento por aumentar la popularidad del blog, me veo en la obligación de buscar a alguna celebridad que quiera cooperar con nuestra humilde editorial, alguien famoso, culto, hábil con el manejo de la palabra, soquetes a abstenerse. Difícil fue la prueba a la que me sometí, pero lo hallé, un personaje del ambiente futbolero, una persona que la pera no le tiembla (si la papada) cuando se aborda cualquier tipo de tema, alguien popular, de la gente, con ustedes (redoblantes), ALEJANDRO APO.
Figura de la TV publica, intrépido a la hora de comentar los partidos de la primera división del futbol argentino, intentando fusionar la cultura de la poesía con el arte del deporte. A modo de favor le comente nuestra situación y la de nuestro “petit” club, a lo que accedió a colaborar con una de sus maravillosas notas.
A continuación lo escrito por el forro…

NEGRO PORVENIR

Oscuras sombras nos invaden, nos someten a la negrura mas intensa. Espesa niebla azabache que oprimes nuestros corazones, ¿qué búscas?. Profundos sentimientos de ira y rencor recorren mi cuerpo mientras escribo estas líneas, ¿acaso estamos destinados al olvido?, cruel es el castigo, solo señalado para aquellos que hasta a la vida desmerecen. “Ángel de la soledad y de la desolación” aquí no tienes lugar, no mientras quedemos algunos de pie, orgullosos llevando el estandarte de “la claridad”, luz que aparecerá en el firmamento iluminándonos el camino que nos ayude a escapar de este frondoso bosque de la perdición, luz que abriga nuestras emociones en el frío polar de las mas crudas estepas de la desidia, luz que lograra quebrantar las barreras de esta noche eterna en la que nos encontramos. Elevaremos la bandera insignia que nos sustenta, será tierra virgen donde pisar en este gris pantano que intenta engullirnos, arrastrarnos a sus aguas, sumergirnos en una total decadencia.
Estamos en tierra de nadie, habitada por los seres más repulsivos amos y señores de nuestras pesadillas, tierra infestada de lobos, hijos de la noche que deambulan para infundir el temor, abatir a las personas de nobles pero inseguros corazones, con el solo propósito de dominarnos, dirigir desde el miedo todos nuestros actos, nuestras intenciones.
La unidad de los buenos ideales nos llevaran a la salvación, una sola idea puede parecernos insignificante, pero no podrán callarlas a todas. Debemos aprender a romper con las cadenas que aprietan nuestras gargantas, manos que ahogan y silencian nuestras voces, gritos que damos y nadie oye, clamando por aquella libertad que nos fue usurpada, sustraída en aquella noche negra desprovista de estrellas, manto oscuro que nos cubre, un vendaje que nos enceguece, opacas cortinas que nos ocultan la realidad, solo hasta que llegue nuestro héroe, aquel valiente que se anime a descorrerlas y permita que, de esta manera, nos inunde el cálido fulgor de la verdad.

Yo le doy fin a esto, lo que no quiere decir que aquí deba terminar, solo son un montón de palabras, nada significa, pero mucho dicen, verdades que cada uno aplicara a su gusto, siéntanse libres de darle el sentido que deseen.

Alejandro Apo.


De asombro fue mi primera al leer esto, nada entendí y menos comprenderán nuestros ávidos lectores, que con suerte la única cultura que poseen es la alcohólica. El club es el rejunte de ignorantes mas grande que conozco y ofrecerles esta nota seria una burla para ellos, así que por esto ultimo es que decido subirla al blog.
La verdad es que a Apo lo encontré borracho a la salida de una fiesta de disfraces (clara connotación al ALBIFEST, muy pronto) y de ahí la nota que acaban de padecer.
Gracias Ale por tu contribución (¡borracho!).
Y a ustedes lectores: los libros no muerden, manga de forros.

El forro de APO en un bar

2 comentarios:

Eligno Rante dijo...

La berdad, q no hentendi nada de lo q escrivio el foro de Aco!
si aljien me lo puede esplicar, agradesco

Tito Freud dijo...

es obvio que habla de la inseguridad sexual, de la ambigüedad de algunos, de como hay ciertos integrantes del club que se la lastran a dos manos y a mas no poder.